Carta al PNUD por promoción encubierta de tecnologías de incineración de basura en Ecuador
Estimadas/os PNUD,
Con mucha preocupación y alarma, vimos la publicación de una iniciativa del PNUD en la que se buscan aliados para el «desarrollo de lineamientos para la valoración energética de residuos» en Ecuador.
Valoración energética es un eufemismo a menudo usado para solapar la incineración de basura, una tecnología sucia y costosa, que está en retirada del hemisferio norte ya que se ha demostrado su incompatibilidad tanto con las metas de recuperación de materiales para el reciclaje y compostaje, como para las metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Sobre la convocatoria del PNUD Ecuador para lineamientos de valorización energética mediante digestión anaerobia de la fracción orgánica de residuos sólidos urbanos
Las organizaciones, la academia, recicladores y defensoras del ambiente que suscribimos el presente pronunciamiento saludamos que la convocatoria UNDP-ECU-00844 del PNUD en Ecuador se enfoque explícitamente en la digestión anaerobia de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos (RSU), reconociendo la necesidad de reducir emisiones de metano, sus impactos frente al cambio climático y avanzar hacia sistemas de gestión de residuos más circulares e inclusivos.
No obstante, consideramos indispensable reorientar el énfasis estratégico de estos esfuerzos, de modo que la biodigestión no se implemente de manera aislada ni como sustituto de la prevención y el compostaje, sino como parte de un sistema integrado, descentralizado y territorial de gestión de orgánicos, con beneficios ambientales, climáticos y comunitarios comprobados. Sin embargo, queremos observar que técnicamente la convocatoria debería aclarar que el enfoque es en el tratamiento biológico de la fracción orgánica de los RSU ya que el aprovechamiento energético del metano es un resultado secundario de este proceso ineludible para la producción del biogás. La aclaración desde el inicio sobre el foco en el tratamiento biológico de los residuos orgánicos, permitiría evitar la posible confusión con otros
1. Biodigestión sí, pero integrada a redes de compostaje descentralizado
La evidencia técnica y la experiencia latinoamericana muestran que la biodigestión anaerobia es más efectiva y socialmente beneficiosa cuando complementa y no reemplaza al compostaje descentralizado, particularmente a escala barrial, comunitaria y zonal.
El compostaje:
- Es técnicamente sencillo y económicamente accesible,
- reduce volúmenes para la recolección,
- fortalece la separación en la fuente,
- genera biofertilizante orgánico de bajo costo para suelos urbanos y rurales,
- y activa economías locales y comunitarias, con altos niveles de empleo por tonelada tratada.
La biodigestión, por su parte, es especialmente adecuada para:
- fracciones orgánicas húmedas,
- residuos no aptos para compostaje directo,
- mercados, camales, agroindustrias y sistemas mancomunados.
Por ello, el tratamiento biológico de orgánicos debe diseñarse como un sistema híbrido, donde el compostaje descentralizado sea la columna vertebral y la biodigestión una tecnología complementaria, alineada con la jerarquía de residuos y la economía circular inclusiva (Aliança Resíduo Zero Brasil & Instituto Pólis, 2025; UNEP, 2019).
2. Superar el énfasis en la captura de metano en rellenos sanitarios
Las propias bases de la convocatoria reconocen que, para la mayoría de los cantones del Ecuador, los volúmenes dispuestos en rellenos no alcanzan los umbrales técnicos ni económicos que justifican proyectos eficientes de captación y aprovechamiento de biogás, debido a:
- baja tasa de captura,
- infraestructura inadecuada,
- pérdidas difusas de metano,
- altos costos de inversión y operación,
- y dependencia de residuos mezclados.
Esta limitación ha sido ampliamente documentada también en estudios sobre mitigación climática y trabajo informal, que muestran que la eficiencia real de captura de metano en rellenos rara vez supera el 30–40%, incluso en sistemas bien diseñados, y es significativamente menor en rellenos medianos y pequeños, predominantes en el país (WIEGO, 2023; GAIA, 2022).
En contraste, la digestión anaerobia descentralizada de orgánicos separados en la fuente permite:
- control operativo del proceso,
- mayor trazabilidad ambiental,
- reducción efectiva de emisiones de metano,
- y menor riesgo de efecto candado tecnológico en el que la inversión en infraestructura abarca presupuesto y recursos que podrían utilizarse en otras iniciativas aguas arriba o comunitarias como sistemas de compostaje o de alimentación a animales existentes.
3. Coherencia con derechos de la naturaleza y economía circular inclusiva
Cualquier lineamiento estratégico impulsado por el PNUD debe alinearse con:
- los derechos de la naturaleza (arts. 71-74),
- el derecho a un ambiente sano (art. 14),
- y los principios de la economía circular inclusiva, que priorizan la prevención, el reuso, el reciclaje, el compostaje y el aprovechamiento del material antes que soluciones energéticas.
En este sentido, advertimos que una interpretación restrictiva de la «valorización energética», centrada exclusivamente en la producción de biogás, corre el riesgo de reproducir esquemas centralizados, tecnocráticos y desconectados de los sistemas comunitarios de gestión de residuos, debilitando redes existentes de redirección de alimentos para consumo humano o animal, compostaje, reciclaje inclusivo y participación social. Además de que debería alinearse con la jerarquía ya publicada por el Ministerio de Ambiente en el Manual de Aprovechamiento de Residuos Orgánicos Municipal (2020) que prioriza la reducción en la fuente y el compostaje casero y comunitario frente a opciones centralizadas.
4. Llamado al PNUD Ecuador
En coherencia con el espíritu de la convocatoria, exhortamos al PNUD Ecuador a que los lineamientos estratégicos resultantes:
- Reconozcan explícitamente al compostaje descentralizado como eje estructurante de la gestión de residuos orgánicos.
- Integren la biodigestión anaerobia como tecnología complementaria, priorizando escalas comunitarias, municipales y mancomunadas.
- Eviten reforzar la captura de metano en rellenos como estrategia central, dadas sus limitaciones estructurales de eficiencia y justicia ambiental.
- Incorporen enfoques de economía circular inclusiva, con participación de recicladores, organizaciones comunitarias y actores territoriales.
- Evalúen los proyectos no solo por energía generada, sino por beneficios climáticos netos, empleo local, resiliencia y fortalecimiento comunitario.
- Replanteen la convocatoria para que se comprenda desde el inicio que se trata de lineamientos para el tratamiento de residuos orgánicos a través de la biodigestión anaerobia, sin posibles confusiones con otras formas de valorización energética como la incineración.
Sin embargo, el PNUD Ecuador mediante esta iniciativa lo promueve. La valorización energética en la región latinoamericana impone más riesgos y se avizora más problemática aún de lo que ha sido en Europa y Norteamérica desde donde está claramente en retroceso. Esto dado por dos factores:
- Nuestra región no cuenta con instituciones ni legislación capaz de controlar las emisiones de contaminantes provenientes de la incineración de basura. Esto impone riesgos inaceptables a nuestras comunidades que tendrán que pagar las consecuencias de vacíos legales y carencias institucionales con su salud y el derecho de las actuales y futuras generaciones a vivir en un ambiente sano. Esto es un precio demasiado alto que es injustificable e inaceptable.
- En nuestra región existen miles de recicladores de base cuyo trabajo depende de la disponibilidad de residuos reciclables y que han luchado por décadas por su reconocimiento e inclusión en los sistemas de gestión de residuos. La instalación de métodos de incineración ha demostrado ser incompatible con el trabajo de las y los recicladores de base por lo que la promoción de estas tecnologías va en directo desmedro de su trabajo.
La transición hacia una gestión sostenible de residuos orgánicos en Ecuador no se logrará únicamente valorizando metano, sino reconstruyendo sistemas territoriales de cuidado del suelo, del clima y de la vida comunitaria.
La biodigestión puede ser una aliada clave de esta transición solo si se articula con redes de compostaje descentralizado y con una visión de economía circular centrada en las personas y la naturaleza.
Referencias
- Aliança Resíduo Zero Brasil & Instituto Pólis. (2025). Recuperação energética de resíduos sólidos urbanos: mitos e fatos.
- GAIA. (2022). Zero waste to zero emissions.
- WIEGO. (2023). Waste pickers and methane mitigation: limits of landfill gas capture.
- UNEP. (2019). Waste-to-energy: considerations for informed decision-making.
Organizaciones, academia, recicladores y defensoras del ambiente firmantes
